Déjate asesorar por auténticos profesionales, es decir, empresas o entidades que se dediquen de forma profesional a esta actividad y no utilicen los viajes como una actividad marginal y complementaria a la suya principal.
Consulta varias opciones, antes de optar por una.
Recaba la máxima información del programa antes de contratarlo. Por ejemplo, la duración de las clases (pueden variar desde una hora a 45 minutos), el tipo alojamiento, el tipo de pensión (media, completa o sin comidas), los traslados, etc.
Infórmate bien de lo que está y no está incluido en el precio.
Asegúrate de que toda la información del curso figura por escrito, en un contrato o documento de condiciones generales.
Contrata un seguro que cubra gastos médicos y otros imprevistos.